Leyendo Las Horas Perdidas me he encontrado un articulo que habla sobre la palabra posmoderno, pero no sobre el movimiento en si o lo que leches sea (en mi opinión algo posmoderno es algo que viene del futuro en un Delorian porque algo moderno es algo actual), sino de cómo muchos bohemios de esos que toman cafés y te dicen que se lo apuntes en la cuenta, la usan de manera indiscriminada. El colega que escribe aboga por tener un vocabulario más rico pero también por saber como utilizarlo. Para muestra el ejemplo que pone:
“Yo no la uso por dos motivos. No tengo el concepto suficientemente claro como para utilizarla, y siempre que la he leído en algún texto no me enteraba de la mitad de lo que había escrito el autor”.
“Algunos pensaréis que puedo ser un ignorante, quizás un poco, y que fomento la incultura, cosa que no es cierta. Creo que tener mucho vocabulario es genial, pero hay que saber utilizarlo, porque si no pasa como cuando el otro día, en un viaje de autobús escuche a una chony, a la que llamaremos Vane, decir lo siguiente: “¡Joder tía que calor! ¡Como el conductor no ponga el puto aire acondicionado me voy a morir de inanición! ¡Es que tengo los tobillos hinchados que no veas!“. Vane tenía en su base de datos una palabra más o menos culta para su nivel, “inanición”, que seguramente había escuchado viendo los sucesos de Gente y Está Pasando, pero asoció el palabro a la penuria equivocada y cambió hambre por calor. Cuando se utiliza una palabra, es mejor saber qué narices estás queriendo decir con ella y conocerla bien”.
Por favor si aprendes palabras nuevas aprende también su significado, no seas como la Vane.

Ellas han descubierto la forma de calcinarte de inanición.